5 ideas para ahorrar en el viaje a la nieve

Liberarse de la atadura de las “promos”

Si bien puede parecer una gran idea porque  se supone que es una forma de ahorrar dinero (se gasta aproximadamente entre un 20% y 40%  menos que al hacerlo día a día), lo cierto es que las actividades en la nieve dependen en gran parte del clima y eso (como tantas otras cosas) no lo podemos controlar. ¿Qué pasa si en la semana que vamos no hay suficiente nieve? ¿O si hay ráfagas muy intensas de viento y no se pueden usar los medios de elevación? Creo que son demasiados los imprevistos como para adquirir un pase semanal o quincenal de antemano. Una buena alternativa podría ser conseguir los llamados “flexi pass” que se pueden usar, como indica su nombre, con flexibilidad y no de corrido. Son una buena alternativa si nos vamos a quedar varios días pero si se trata de un viaje relámpago, entonces, creo que el pase diario sigue siendo la mejor opción.

10516650_10203705481290606_49342496442613064_n

Instructores a precio amigable

Puede ser visto como una inversión si el objetivo es aprender y aprovechar al máximo los días en la nieve. Las clases grupales siempre son más económicas que las individuales pero, también, hay que tener en cuenta el progreso va ser ir más bien en modo lento. Un tip: contratar a los profesores de manera directa y sin intervención de los locales que están en el cerro y ofrecen el servicio de clases. De ese modo se puede ahorrar hasta un 50% de la tarifa. Lo ideal es juntarse con un grupo de interesados por aprender y autogestionarse la clase grupales

10403576_10203682467115266_5605401771075020506_n

Excursiones home made

Las visitas a Circuito Chico, Cerro Campanario y Playa Serena, entre otros,  se pueden hacer por cuenta propia y sin contratar los tours que se promocionan en todos lados y que son súper costosos. Sólo basta con acercarse a las oficinas de turismo que proveen información y mapas de forma gratuita y tomarse las diferentes líneas locales que recorren todos esos sitios. Los bondis son bastante buenos, vienen con una frecuencia de entre 5 y 10 minutos (según sea el destino) y se viaja con comodidad.

 

Hospedaje

No hace falta estar en una mega cabaña mirando el Nahuel Huapi para ser feliz. Aunque, sin duda, no está de más poder disfrutar de esta opción (si el bolsillo lo permite), si uno le pone un poco de empeño y está dispuesto a hacer algunas pequeñas concesiones se puede ahorrar varios pesos.  Hay que evitar los alojamientos céntricos, o bien que tienen miradas privilegiadas o salida al lago. Una buena opción es optar por estar un par de cuadras del lago o de los lugares más céntricos. En los destinos de nieve, al igual que en casi todas las ciudades del mundo, se puede pensar en Coachsurfing para hospedarse sin costo; o bien en alquilar una cabaña entre varios.

10395813_10203682454874960_166964807240855532_n

Temporada baja

Si puede optar por viajar en temporada baja, ni lo duden. Los precios de reducen a la mitad, hay promociones de todo tipo y, encima, hay menos gente por todas ladas.  Además, el clima es más favorable en esa época que en pleno julio. No sería sorprendente que, incluso, haya nieve de mejor calidad pasado el supuesto “alto invierno”.

10436253_10203682468035289_1112643983384400977_n

Jugar es más divertido

Para ser feliz se necesita poco. Muy poco en realidad. Sólo ganas de jugar. Por eso, bien vale reservarse unos días libres para tener tiempo para hacer culo y patín, por ejemplo, que es mucho más barato que hacer esquí o snowboard. O simplemente para perderse haciendo caminatas improvisadas o bien para pasar una tarde tirado junto al lago mientras un gato con personalidad de perro se te adhiere y te pide, a fuerza de “cuac” “cuac” que lo adoptes como mascota.

10352381_10203682455714981_3043853107753429004_n

Facebooktwittergoogle_plus

Deja un comentario